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CEIP del Papiol

Cómo preparar a los niños para la vuelta al cole

La vuelta al cole no es fácil pero podemos hacer que sea algo más llevadera si preparamos a nuestros peques antes de empezar. Seguir estas sencillas pautas puede ayudarnos a todos a que la vuelta sea menos traumática.
 

  1. Hablar sobre la vuelta al cole. Días antes de empezar o de volver a casa tras las vacaciones, hablar sobre la vuelta puede ayudar a expresar los miedos que el inicio de curso puede generar en nuestros pequeños. Hablar sobre ello facilitará que expresen a la vez las frustraciones de dejar atrás tantos días de vacaciones, amigos, primos, ... pero también puede ayudar a identificar todo lo positivo de volver a empezar: reencontrar a los compañeros, las excursiones de este año, lo importante de este curso, ... La expresión de los sentimientos suele ayudar a reducir el malestar que suele provocar pensar que lo bueno se acaba.
  2. Recuperar los hábitos y las rutinas. Es bueno que una semana antes de empezar intentemos recuperar los hábitos de sueño y comidas que durante el periodo vacacional suelen perderse. Acostarles pronto y permitir un buen descanso ayudará a que vayan adquiriendo de nuevo la rutina de los días de cole así como reducirá la irritabilidad y las rabietas que aparecen durante los primeros días debidos al sueño y cansancio.
  3. Comprar y preparar el material escolar juntos. Permitir que nos acompañen a comprar todo lo necesario para la vuelta al cole y que además participen en su preparación ayuda a que adquieran conciencia de que pronto empezarán de nuevo las clases. Mirar los libros y hojearlos, preparar los lápices, colores, la mochila, ... todo ayuda a crear el ambiente adecuado para preparar la vuelta al cole.
  4. Visitar el cole días antes de empezar. Podemos ayudar a los más peques de la casa, los que empiezan este curso, a familiarizarse con su nuevo entorno llevándoles a dar un paseo alrededor del cole donde irán. Podemos aprovechar para hablar con ellos de lo divertido que será asistir, los nuevos amigos que podrán hacer, los materiales que encontrarán allí: pizarras, cocinitas, muñecos, coches, plastelina, colores, ... El cole no es un lugar malo, no deben percibirlo como tal y aunque los primeros días lloren, porque es normal, debemos saber transmitirles la confianza de que se quedan en un lugar seguro donde les tratarán muy bien.
  5. Realizar pequeñas tareas escolares a diario. Mantener cierta dosis de tareas escolares durante el verano ayuda a los peques a mantener los hábitos de estudio. No es necesario ser excesivamente rígidos ni forzales a realizar hojas y hojas de deberes, se trata de que mantengan los conocimientos adquiridos durante el curso anterior y llegar preparados al nuevo. Esto es importante durante todas las etapas ya que cada una tiene sus propias exigencias y todas son imprescindibles. El niño que está aprendiendo a leer necesita leer a diario para no olvidar lo aprendido al igual que el niño que empieza a sumar, multiplicar o a hacer raíces cuadradas. Lo importante es no pasar de no hacer absolutamente nada a 6 horas de clases. Nosotros leemos diariamente, una lectura compartida que además favorece la escucha y el aprendizaje de la entonación, las pausas, los ritmos, ... Practicamos la escritura escribiendo por ejemplo el menú de que tenemos a diario para comer o cenar. Y obviamente, los cuadernos de verano han sido otra de las opciones que hemos utilizado, así como otras propuestas imaginativas que hemos improvisado, sumar conchas o hacer conjuntos por formas y colores, ... Todo para no olvidar lo importante que es aprender.

Y tu, ¿ya vas preparándote para volver a empezar?